La utilización de los juguetes posibilita la acción, los procesos mentales y físicos del niño, lo maravilloso es que podemos encontrar en ellos no sólo una utilidad o función, sino varios sobre las cuales se pueden desarrollar diversas habilidades. Así por ejemplo, una pelota, su función principal es activar la actividad motora gruesa y los movimientos finos de la mano, pero también actúa sobre la percepción de la forma, la sensibilidad táctil, la discriminación visual, entre otras propiedades. Así, los juguetes abarcan un amplio rango de posibilidades de estimulación.
Así por ejemplo los cubos pueden ser usados por el bebé para cogerlos, golpearlos entre sí, tirarlos. Al gatear, llevará las piezas de un lugar a otro, sentado, llenará y vaciará las piezas en un recipiente.
A los dos años, el niño empezará a realizar construcciones simples como una fila o una torre sencilla; a los tres años, será capaz de construir torres más complejas, puentes, trenes, etc.
Los mayores de cuatro años, haciendo mayor uso de su pensamiento simbólico representan diversos objetos a través de sus construcciones, a las cuales puede dar diversos significados.
Como se aprecia, el juguete es el mismo, lo que ha variado es su forma de utilizarlo, según la evolución de sus procesos físicos y psíquicos, sus necesidades, intereses y comportamientos. Para los niños, mientras más usos puedan encontrar a un juego, más lo preferirán y les interesará durante más tiempo.
El mejor juguete es aquel que mejor corresponda al desarrollo del niño y el que mejor satisfaga las necesidades y motivos que caracterizan su personalidad en formación. Por ello, es indispensable el conocimiento de las particularidades del desarrollo infantil y brindarle aquello juegos que les sirvan de estímulo para alcanzar un nivel de desarrollo posterior.
En cada juego, el niño buscará nuevas formas de acción pero el adulto deberá estimularlo a utilizar sus recursos físicos y mentales. Un juego en sí mismo no enseña a los niños a actuar, se requiere de la intervención del adulto quien oriente al niño a asimilar las relaciones y funciones de los objetos o juguetes; posteriormente serán ellos mismos quienes aplicarán los conocimientos adquiridos, generalizarán relaciones y descubrirán por su propia acción nuevos medios y formas de actuación con los juguetes.
Podemos encontrar algunos enlaces sobre los juguetes, como son los siguientes:



